Procesos mentales en la consulta médica: mediciones y mejora continua

 

El médico y el paciente ingresan a la consulta con su físico, con sus emociones y también con sus pensamientos.  Una vez dentro, procuran expresarse y escucharse de la mejor manera posible para que, al salir, el resultado de su interacción sea favorable para la salud del enfermo y para el bienestar de ambos.

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Tanto el desarrollo de la consulta médica y sus procesos como el resultado final de ésta son responsabilidad del profesional que la conduce. Y no basta con ponerle el título de “atención médica centrada en la persona o en el paciente” si el profesional desconoce cómo influir en los procesos comunicacionales, emocionales, físicos y mentales que se producen en la intimidad de la consulta.

Suponer que el médico piensa un 100% en lo que dice el paciente o en el problema que lo llevó a la consulta es simplemente irreal y carece de sustento, porque tanto para el médico como para cualquier otro mortal de nuestra especie, no es posible anular por completo la conversación interior que cada uno de nosotros lleva consigo siempre. Hablar con uno mismo, esa conversación interior, forma parte del ser humano. Los resultados de la consulta médica dependen en gran medida del volumen y del contenido de esa conversación interior del médico.

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Procesos Emocionales en la Consulta Médica: Riesgos y Costos de la falta de Gestión y Posibilidades de Intervención.

 

En la intimidad de la consulta entre el médico y el paciente, los “Procesos” que tienen lugar en esta interacción, han sido abordados por los establecimientos sanitarios hasta el momento en términos de entradas (médico y paciente) y salidas (satisfacción del paciente y resultados en su salud). Por este motivo, en un post anterior, decíamos que la consulta médica constituye la “caja negra” de la gestión por procesos. Dejar la gestión de estos procesos librada al azar es riesgoso y puede ser muy costoso para las organizaciones.

De la compleja trama de interacciones entre el médico y el paciente en la consulta, los procesos emocionales tienen una importancia superlativa por dos motivos principales. Por un lado, las emociones son las que condicionan en gran medida la satisfacción y los resultados que obtiene el paciente en su salud. Y por otro lado, porque su abordaje inadecuado, es decir, evitar, soslayar o ignorar las emociones por completo (las propias de los médicos y las de los pacientes) puede tener consecuencias devastadoras para ambas partes y para la organización sanitaria en su conjunto (burnout profesional, ausentismo, baja adherencia al tratamiento, errores médicos, quejas, litigios judiciales, medicina defensiva, entre otras consecuencias) con el  consiguiente incremento de los costos que estas consecuencias implican.

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Las 7 Prácticas de los Profesionales Altamente Efectivos

 

Conferencia brindada en el marco del XIX Congreso Argentino de Nutrición, Sheraton Hotel Mar del Plata, Noviembre de 2013, con una nutrida audiencia que superó los 100 asistentes y la capacidad del salón.

Agradezco a las autoridades del evento, Dr. Ricardo Basile (Presidente) y Dra. Marina Torresani (Vivepresidente) por haberme convocado a compartir asignaturas excluidas en su formación académica con los profesionales de la salud que asistieron al evento. Agradezco también a la Lic. Mónica Correa por haber presidido la conferencia.


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¿Qué es una persona empoderada?

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Una persona empoderada es aquella que timonea su propio barco, el barco de su vida.

Los términos “empoderado”  o “empoderamiento” son traducciones al español de la palabra original en inglés “empowerment”,  muy utilizada en el ámbito del desarrollo personal y profesional. Veamos específicamente de qué se trata.

 

 

 

 

Una persona empoderada:

• Piensa en forma positiva.
• Elige sus acciones (sin actuar en forma reactiva).
• Actúa en forma efectiva (quiere hacer algo y lo hace)
• Conoce y aprovecha sus recursos y talentos.
• Participa activamente en sus relaciones vinculares (personales, sociales, comunitarias).
• Su mapa del mundo está enriquecido y pleno de posibilidades.
• Respeta las diferencias (No les teme y no necesita imponer “su verdad”).
• Está abierta al aprendizaje y a la reflexión.
• Está comprometida con sus objetivos y metas.
• Elige sus estados de ánimo.
• Es flexible respecto de sus modelos y creencias.
• Tiene una autoestima elevada.
• Organiza sus tiempos.
• Disfruta de los momentos de ocio.
• Vive por “diseño” y no “por default”.

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